No todo fue perfecto el pasado viernes durante la celebración de la final de Copa. La fiestas entre ambas aficiones fue perfecta, para la nuestra el partido también, no hubo problemas ni incidentes, ... todo hace indicar que fue un día perfecto para los culés.Sin embargo, hubo un detalle, que nuevamente se repite y al que se la ha de buscar una solución, en la zona culé del estadio se podían apreciar gran cantidad de aficionados rojiblancos. Lo preocupante no es que ellos se encontrasen allí, es quien les ha proporcionado las entradas.
Como socio del F.C. Barcelona participé en el sorteo de entradas para esta final, no siendo agraciado, y como presidente de una peña de más de 170 socios solo disponía de tres entradas para nuestro colectivo.
Me resulta incomprensible que viendo la gran demanda de entradas existente, existan socios y peñistas que soliciten estas entradas con la única finalidad de hacer negocio con ellas, dejando sin posibilidad de asistir al partido a otros socios, peñistas o aficionados que sufren la falta de localidades.Entiendo que la solución no es fácil, pero se ha de dar una respuesta desde el club y desde el colectivo peñístico, sancionando con severidad estas actitudes.
El problema se repite, hace tres años ocurrió algo similar, nos debemos de poner todos manos a la obra para evitar este sucio mercantillismo que no beneficia en nada a nuestra afición.